En esta historia conoceremos a Delvar Dopson, que es el único rector colector de basura en el área, pero realmente tiene un gran admirador que le ha cambiado la vida. Mejor dicho sería una admiradora y su nombre es Brooklyn Andracke. Esta niña apenas ha cumplido hace poco los tres años de edad, por lo que te puedes imaginar lo graciosa y alegre que es. En aquel momento, cuando Delvar Dopson salió de su camioneta una mañana para encontrarse con ella, un vecino sabía que necesitaba grabar aquello, aunque no sabía lo que estaba sucediendo. Pronto pudieron darse cuenta de lo que estaba sucediendo y se quedaron todos con el corazón en un puño. El gesto que se vio en aquel momento y que por suerte quedó grabado, se podría decir que ha dado la vuelta al mundo y que ha sido noticia y ha estado en boca de todos. Seguramente lo hayas podido escuchar por la calle.
Todos conocemos al famoso Devlar Dopson
Como ya hemos dicho anteriormente, es normal si te suena el nombre de Delvar Dopson, que ya ha sido bastante mencionado por todos y cada uno de nosotros en alguna situación de nuestra vida. El siempre había sido recolector de basura, lo que comúnmente se conoce como barrendero. Había estado trabajando siempre y durante muchos años en su ciudad, Bloomington, Illinois. Durante muchos años había estado trabajando ahí y sabía que conocía prácticamente a todos sus vecinos y lo hacía muy bien. Todos los jueves de su semana solía ir al mismo lugar y recibir un saludo amistoso y una sonrisa de todos los que le saludaban al pasar. Aunque la mayoría de la gente no sabe mucho sobre Delvar Dopson, una niña pequeña esperaba verlo cada semana a que pasara por allí.

Todos conocemos al famoso Devlar Dopson
Podemos decir que su mayor fan se llama Brooklyn
Como decimos, podemos decir que su mayor fan se llama Brooklyn. Todos los jueves como acaba la semana en la que Delvar Dopson pasaba por allí, esperaba comprobar cómo se encontraba Brooklyn, la niña que siempre trataba de saludarle con la mejor de sus sonrisas. El siempre que pasaba por su calle, tocaba la bocina y la saludaría al pasar frente a la casa de ella, sabiendo que Brooklyn estaría esperando para mirar desde la ventana. El problema era que nadie sabía porque el recolector de basura estaba tan enamorado de esa familia en particular. La cosa es que había un motivo muy importante por el cual todos le querían en su familia y él los quería a ellos. Pero aquel momento pasó algo que nadie pensó que jamás pudiera suceder y tuvieron la suerte de que había un vecino grabando todo lo que sucedía.

Podemos decir que su mayor fan se llama Brooklyn
Cada jueves siempre sucedía lo mismo una y otra vez
Siempre y como cada jueves sucedía lo mismo sin fallar. Una y otra vez, el barrendero pasaba con su camión y hacía sonar su bocina para que la niña desde la ventana sonriera y saltar de alegría. Esto había sucedido durante el último año prácticamente todas las semanas y cada jueves. Sin ningún tipo de lugar a fallo, todos los jueves en que el barrendero pasaba por la casa de la niña, hacía sonar su bocina y ella le saludaba con una sonrisa de oreja oreja. Pero no aquel momento sucedió algo que él jamás podía haberse imaginado. Tampoco los que sabían que había pasado eran los vecinos, pero por suerte uno de ellos había estado grabando y pudo quedar reflejado. Cada jueves siempre sucedía lo mismo una y otra vez y eso era lo más habitual y lo más normal en la zona.

Cada jueves siempre sucedía lo mismo una y otra vez
Se podía decir que amaba esa parte de su semana
Por motivos que muchos se conocían, pero no por ello menos importantes este barrendero amaba a la familia de la niña. También pasaba lo contrario, que toda su familia amaba a este barrendero. Se podía decir simplemente por como la niña estaba ansiosa por que el barrendero la saludara desde la calle haciendo sonar su bocina. Así que, aunque no conocieras la historia que te vamos a contar, no era de extrañar que te hubiera parecido algo de lo más normal del mundo, con tan solo haber visto la cara de esa niña cada jueves un día y otro día también. Era la parte favorita de la semana laboral. Brooklyn estaba a la espera para saludar a su barrendero favorito. Ella siempre decía que él era su barrendero favorito e increíble. Tracy, la madre de Brooklyn, había querido que su hija conociera el basurero en persona durante varias semanas, pero no fue hasta una mañana, que finalmente tuvo la oportunidad de ver quién era él.

Se podía decir que amaba esa parte de su semana
Se podría decir que estaba completamente enamorada de Dopson
Como decimos, se podía decir perfectamente que la niña estaba completamente enamorada de Delvar Dopson. Su madre había pensado en llevarla algún día fuera, en vez de esperar dentro en la ventana. Aquella mañana dijo que llevaría a Brooklyn afuera de su casa para que en vez de estar desde dentro de su casa, pudiera verlo mejor. Tracy dijo que después de un evento, habían llegado casi que es un poco tarde al suceso. El énfasis de su hija cambió hacia el esposo, y la madre no se refirió a él, como el camión de basura o el recolector de basura, sino que lo hizo con otras palabras. Lo que no se esperaría nunca jamás Brooklyn era la verdadera identidad de Delvar Dopson. Todo estaba a punto de cambiar sus vidas para siempre.

Se podría decir que estaba completamente enamorada de Dopson
También le encantaba a su hermano Ty
Estamos de acuerdo en que si algo tienen en común esta familia, es que no solo a Brooklyn le encantaba el barrendero. A su hermano también le pasaba lo mismo. Ambos estaban encantados de que cada jueves el barrendero pasara por su casa y hiciera sonar su bocina. Tracy compartió una foto de la amistad entre los dos hermanos y dijeron que fue una celebración de baile en el episodio de esta semana. Podían decir que era el hijo y la hija más felices del mundo en aquel momento en el que el barrendero pasaba con su camión y hacía sonar su bocina. Fue una situación bastante llamativa para ellos poderlo conocer en aquel momento. Estaban todos emocionados, y ambos se veían geniales

También le encantaba a su hermano Ty
Una fiesta de cumpleaños prácticamente perfecta
Habían estado en la fiesta de cumpleaños de Brooklyn hacía unos días. Mientras caminaba hacia la puerta, iba con un vestido de fiesta rojo y se dio cuenta de que era miércoles. Sabía que en ese momento no iba a ver a su barrendero favorito, porque él siempre pasaba los jueves. Como era miércoles el barrendero estaba seguramente en otra parte de la ciudad. Pero no aquel momento había que decir que habían estado dándole vueltas a la idea de que Delvar Dopson pudiera ser invitado a su cumpleaños, y así darle una sorpresa que nunca jamás olvidaría. Todo iba a salir a pedir de boca, o por lo menos eso se pensaban cuando estaban organizando la fiesta de cumpleaños sorpresa. Ella iba con un vestido rojo, muy elegante y muy gracioso que prácticamente le quedaba colgando por todas partes.

Una fiesta de cumpleaños prácticamente perfecta
Tracy y Brooklyn querían que Dopson se involucrara un poco más
Como habían estado hablando durante mucho tiempo, habían pensado que quizás la mejor idea era invitar al barrendero a su fiesta de cumpleaños. De esa manera podrían conocerse y pasar juntos y divertirse un rato. Si se conocían, estaba claro que a la niña le iba a dar un vuelco al corazón, porque parecía que tenía idolatrado aquel barrendero extraño. Todos los jueves y cada uno de la semana había sucedido lo mismo. El barrendero pasaba por la calle en la que vivía Brooklyn, y saludaba y sonreía mientras hacía sonar su bocina. Ella siempre corría a la ventana a saludarle, llena de euforia y de alegría. Todo sería perfecto, y por una vez por todas se podrían conocer. Así que de alguna manera u otra no había mejor regalo para ella.

Tracy y Brooklyn querían que Dopson se involucrara un poco más
Brooklyn era una niña muy tímida
Aunque por norma general Brooklyn era una niña muy tímida, es cierto que era muy habladora con la gente con la que se sentía a gusto y tenía mucha confianza. Tenemos que decir que Brooklyn le había comprado un pastel para en su fiesta poder dársela, ya que quería que fuera el parte de su celebración. Brooklyn estaba tan asombrada de ver a su ídolo en persona que cuando pensaba un poco en que se iban a conocer, parecía que se iba a marear y a caerse redonda. Había estado mucho tiempo, pensando en quien podía ser aquel misterioso barrendero, pero eso no le importaba, simplemente quería saludarle y conocerla en persona y poder tener la oportunidad de verle desde más cerca. Es cierto que siempre le había visto a través del camión, por lo tanto, ahora le conocería por primera vez en persona y fuera de su trabajo.

Brooklyn era una niña muy tímida
Se habían quedado sin palabras por aquello
Realmente, como madre no sabía ni siquiera lo que podía expresar en aquel momento. No podía sentir más felicidad en aquel momento de que finalmente lo conociera. Tracey, en una entrevista que le estaban haciendo, dijo que estaba completamente deslumbrada y que no podía ni hablar, se había quedado sin palabras prácticamente por todo aquello. Realmente dijo que tuvo que ser ella la que habló en su lugar y que a menudo y por norma general suele ser bastante habladora. Pero en ese el momento se había mostrado muy tímida. Es normal viniendo de una niña que admiraba tanto a una persona como Delvar Dopson. Se había quedado ella sin palabras, y en aquel momento tuvo que hablar su madre y decir algunas palabras en su lugar, ya que de lo contrario, parecería como si a la niña le hubiera pasado algo.

Se habían quedado sin palabras por aquello
Pasando todo eso, le alegró el día
Después de todo lo que ha sucedido era de esperar que la niña se hubiera enamorado todavía mucho más de su barrendero estrella. Aunque es verdad que no se le ocurría nada que decirle a su barrendero favorito, Brooklyn estaba encantada de haberle podido conocer en persona. Por fin había podido una de una vez por todas conocer al barrendero en persona y al lado de su puerta. Ya que siempre había pasado con el camión y nunca le visto tan de cerca. Su madre, Tracy, decía en muchas entrevistas, que estaba agradecida de que todos los días, cada jueves de cada semana, el barrendero pase y toque la bocina y salud por la mañana para levantarle el ánimo a su hija. Realmente esto es algo que hizo un día y que siempre volvió hacer y que todos los recuerda.

Pasando todo eso, le alegró el día
Estaba demasiado feliz de haber vivido eso
Como era de esperar, Brooklyn estaba muy alegre de haber podido conocer por fin al barrendero que tanto tiempo le había hecho feliz. Gracias a su madre a quien se le había ocurrido la idea de invitarle a su cumpleaños para que le diera una sorpresa y pudieran comer juntos la tarta de cumpleaños. Es más, no contento con eso, Brooklyn le llevó un pastel que le había hecho específicamente para él. Estaba tan emocionada que no sabía ni qué decir cuando lo tuvo delante. Pero hoy no acaba la historia, ya que al poco tiempo Juan tenía una gran sorpresa que regalarle que le dejaría temblando. Y estaba demasiado feliz de haber vivido todo aquello y se sentía muy contenta en su cumpleaños. Esto sí que era un regalo merecido de cumpleaños.

Estaba demasiado feliz de haber vivido eso
Seguían llegando sorpresas por el momento
Pero como decimos ahí no había acabado todo. Seguían llegando una sorpresa Terso otra sorpresa y cada momento que pasaba llegaba una sonrisa más grande a la cara de Brooklyn. Realmente se podría decir que Brooklyn tuvo un día enorme conociendo al recolector de basura como ella le llamaba, pero realmente eso solo fue el comienzo de su conexión. Al poco tiempo, concretamente una semanas después, hizo su ritual de saludarle un jueves por la mañana mientras paseaba por su vecindario. Como cada jueves, el barrendero hacía sonar el claxon y la saludaba. Esta mañana, el chico se acercó a la pequeña, intentó darle algunos dulces, como había hecho otras veces antes. Parecía como si ella le estuviera esperando toda la semana para simplemente que él la saludara con su camión.

Seguían llegando sorpresas por el momento
Mientras saludada traía una gran caja encima
Pero esta vez parece que le traía algo especial, era un osito de peluche que al dárselo le hizo muy feliz. Estuvieron así mucho tiempo y pasaron más semanas, y cada vez parecía que le iba trayendo un regalo nuevo. Esto en el fondo no era una cosa que le hiciera mucha felicidad ni le diera mucha alegría a Brooklyn, ya que no era una persona materialista. El caso es que a ella le hacía muy feliz poder saludar a su amigo y que el pasará con su camión y le hiciera sonar el claxon. Si tenía la suerte de que se bajara y se acercara en persona a saludarle y a darle un abrazo, eso era lo que sí que realmente lo hacía feliz a la niña.

Mientras saludada traía una gran caja encima
Brooklyn no podía creer todos los juguetes de Frozen que había
En aquel momento se acercó con una enorme caja que prácticamente no le cabían los brazos y se iba acercando cada vez más a la niña y ella iba alucinando por momentos. Los ojos de Brooklyn se quedaron enormemente abiertos cuando el barrendero abrió la caja delante de ella. Nadie se lo había esperado. El paquete contenía juguetes de su película favorita de Disney, Frozen. Tenía de todo, a Elsa, a Ana, etc. Brooklyn estaba tan encantada que no sabía con qué muñeco comenzar a jugar. Tracy y Brooklyn decidieron que querían hacer algo para agradecer a Juan ese regalo tan grande e inesperado, ya que era un chico tan encantador y maravilloso. Así que tenían que pensar en algo que le hiciera feliz y tal vez tratar de hacerle un regalo para estar a la altura.

Brooklyn no podía creer todos los juguetes de Frozen que había
Estaba eternamente agradecida a su barrendero favorito
Realmente se podría decir que las dos estaban eternamente agradecidas a su barrendero favorito. Este hombre le había hecho muy feliz a su hija y eso les había unido realmente. La familia de la niña amaba con locura este barrendero y por el contrario, él también la amaba a ella y a su familia. Jokin pensó que la contribución que había hecho al regalarle esas cosas de Frozen la había hecho muy feliz y ella quería expresar su gratitud. Afortunadamente, y después de darle muchas vueltas, estuvieron pensando en idear un plan. Un jueves cualquiera, Brooklyn, saldría corriendo con su madre y le entregaría una foto en marcada de sí mismo que había estado colgada en la sala de estar. Ella le entregó un cartel hecho a mano con un gigante gracias y con su nombre. En varios colores le había puesto algunas impresiones.

Estaba eternamente agradecida a su barrendero favorito
El letrero había sido colocado en un lugar muy especial
Como era de esperar a que letrero que le había regalado su vecina favorita, había sido colocado en un lugar muy especial para él. Desde luego que Juan no esperaba nada a cambio de comprarle algún regalo a la niña por su cumpleaños. Sin embargo, el pobre hombre se quedó sin palabras y se echó a llorar. Él también había derramado alguna lágrima cuando vio el cartel que le había hecho la niña con sus propias manos. Incluso tenía el tamaño ideal para ubicarlo, donde sabía que él tenía que ir. Juan decidió transportar el póster a su camión para que todos en el área vecinal pudieran verlo. Había pensado que el mejor sitio donde podía ponerlo era en su propio camión. Acto seguido todo el pueblo comenzó a conocer un poco más acerca de la historia, entre este barrendero y esta niña vecina de su pueblo.

El letrero había sido colocado en un lugar muy especial
Tenían un especial invitado de vacaciones, muy especial
Había pasado un tiempo y las vacaciones estaban ya apunto de comenzar. Realmente las vacaciones no habrían sido lo más completas del mundo. Si no hubiera habido un invitado muy especial. Pero en esta ocasión no estamos hablando del conocido Santa Claus, sino de Juan, quien estaba encantado de hacer alguna visita durante las vacaciones de Navidad. Sin duda había estado disfrutando mucho jugando con todos los niños y con toda la familia, y además había llevado una gran cantidad de regalos. Había estado publicando recientemente por sus redes todos los movimientos que iba haciendo, y sus seguidores parece que se estaban empezando a interesar mucho por la historia que él iba contando poco a poco. Esto traería sus consecuencias, como veremos a continuación.

Tenían un especial invitado de vacaciones, muy especial
La tradición de llevar pastelitos sigue viva todavía
La tradición como decimos de llevar pastelitos sigue viva todavía y a día de hoy siguen regalándose de vez en cuando algún postre que otro y algún cupcake. Realmente no había mejor manera de disfrutar de las fiestas que con postre, y eso lo sabe mucha gente, ya que si no hay un buen pastel o una buena tarta, no podemos considerar que haya habido una buena fiesta o unas buenas vacaciones. Se podría decir que la maravillosa tradición había comenzado desde aquel día en el que el barrendero favorito fue a visitar a la niña en su tercer cumpleaños. También había hecho buenas migas con sus hermanos. Su madre parecía estar muy contenta ya que se había convertido en todo un amigo de la familia.

La tradición de llevar pastelitos sigue viva todavía
Parecía como si fuera un completo famoso
Parece ser que a partir de aquel momento todo le había cambiado para mejor a la familia y al barrendero. Tanto es así que prácticamente se vio en la obligación de cambiar de trabajo, como veremos a continuación. Era como si se tratara de un completo famoso en todo el barrio. Los vecinos siempre andaban preguntando por él y le daban mucha importancia a la historia que se contaba por las calles de la relación que había creado con la familia de la niña. Todos los residentes de la comunidad se daban cuenta de que la niña tenía una verdadera amistad y una gran afinidad con el recolector de basura, como ella le llamaba. Es decir, todos estuvieron detenidos y observando su encantador intercambio semana tras semana.

Parecía como si fuera un completo famoso
Fueron amigos para toda la vida
Se podría decir que después de todo lo que habían vivido juntos a partir de aquel momento se hicieron amigos para toda la vida. Pero no de esta amistad típica que se ven una o dos veces al año, sino más bien todo lo contrario, una o dos veces por semana. Ya no solo se veían únicamente cada vez que el barrendero pasaba como cada jueves haciendo su trabajo por la casa de Brooklyn, sino que también de vez en cuando se pasaba por su casa a tomar café y le llevaba algún regalo y algún pastelito. Casi siempre la niña era quien recibía regalos, aunque esto no fue siempre así. También a menudo la familia le hacía algún regalo bonito al barrendero y éste no sabía qué decir y se quedaba sin palabras. Nunca antes había tenido una estrecha relación tan bonita con una familia.

Fueron amigos para toda la vida
Se podría decir que siguen siendo mejores amigos
Es más, habían llegado a estar tanto tiempo unidos y habían vivido tantas experiencias juntos, que muchos consideraban que eran mejores amigos. A día de hoy continuaban siendo mejores amigos, ya que prácticamente estaban esperando y contando las horas hasta volverse a ver. A día de hoy, Brooklyn recientemente cumplía los nueve años de edad. Para honrar la ocasión y recordar cuando se conocieron, su barrendero favorito, invitó a todos los seguidores de la redes sociales a enviarle sus mejores deseos a la niña a través de sus redes sociales y con una canción. Les dijo lo siguiente y todo el mundo. Parece que atendió a razones y fue lo que hicieron. “Por favor, ayúdenme a desearle a la joven más genial del mundo, ‘BROOKLYN’, un “¡FELIZ CUMPLEAÑOS!” “Te deseo un día lleno de FELICIDAD y un año lleno de ALEGRÍA. FELIZ CUMPLEAÑOS, AMIGA”.

Se podría decir que siguen siendo mejores amigos!
El barrendero estaba realmente preocupado porque todo fuera bien
Podemos decir que, tras todo esto, el barrendero estaba realmente preocupado por que todo saliera a pedir de boca. Había conseguido que todo el mundo estuviera de su parte y le mandara un vídeo y un mensaje de apoyo a la niña y le mandara sus mejores deseos, e incluso había conseguido que muchos de ellos le mandaran canciones y vídeos animados. Todo esto lo había hecho con la única intención de hacer feliz a su mejor amiga, pero había conseguido mucho más que eso. Es cierto que él no tenía grandes ambiciones en el estrellato, pero como tenía tantas personas siguiéndole, en muchas ocasiones habló en sus entrevistas de las metas personales más altas que tenía en su cabeza. Por suerte, no solo le fue bien a su amiga, sino que a él también le cambió la vida.

El barrendero estaba realmente preocupado porque todo fuera bien
Tenía sus propios incentivos que cumplir poco a poco
Como era de esperar, Juan tenía su propia incentivos para ir cumpliendo sus metas con el paso del tiempo poco a poco. En realidad, podríamos decir que su relación con Brooklyn y su trabajo como barrendero habían sido simplemente peldaños hacia lo que él realmente había deseado hacer con su vida durante mucho tiempo. Nunca antes se había planteado el hecho de cambiar de profesión, ni de intentar aspirar un poco más alto hasta salir de su ciudad, pero a pesar de que pasaban las tardes estudiando para un examen de agente inmobiliario, sabía que tenía muchas cosas que contar y mucho camino que recorrer por delante. Mientras tanto, seguir acudiendo cada jueves a su cita de trabajo, en la cual seguirá pasando como cada día con su coche, mejor dicho con su camión grande, de recoger basura y hacía sonar el claxon delante de la niña.

Tenía sus propios incentivos que cumplir poco a poco
Pasó de ser barrendero a agente de inmobiliaria de mucho éxito
Pero la historia estaba apunto de cambiar y no solo para la niña, sino que también estaba apunto de cambiar para nuestro favorito barrendero. Podríamos decir, que pasó de ser un barrendero en el pueblo a convertirse en un agente de Inmobiliaria con un gran éxito y una gran carrera por delante. El éxito que había conseguido Nevada se extendió más allá de las fronteras del Estado y comenzó a cerrar clientes, entre todos los pueblos que rodeaban su ciudad natal. Así que, para que veas la historia ha dado muchas vueltas y finalmente ha terminado muy bien para ambos, sobre todo para el barrendero, que demostró ser demasiado simpático y recogió los frutos del karma. La vida nos deja ejemplos com o este un numerosas ocasiones, por lo tanto está claro que tenemos que aprender de nuestros héroes favoritos y así nos irá mucho mejor en nuestras vidas.

Pasó de ser barrendero a agente de inmobiliaria de mucho éxito